Los 2 tridentes que sostienen cualquier carrera escribiendo online

¿Sabías que los caballos y el tridente son una alegoría de la pasión obsesiva y desbordada?

Sí, como esa sensación que te atrapa cuando estás trabajando hiperconcentrado (y muy en flow) en un texto o un proyecto nuevo.

Esa pasión obsesiva que hace que el tiempo te pase volando porque estás creando algo que merece toda tu atención.

Su origen está, como tantas cosas, en la mitología clásica. Y es una historia que me fascina.

Dice el mito que Poseidón, intentando conquistar a la diosa Deméter, quiso impresionarla creando el animal más bello del mundo.

Así, salió del océano y golpeó la tierra con su tridentede la que surgiría el primer caballo, un ser majestuoso y veloz.

Sin embargo, la historia no acaba bien para Poseidón, quien enamorado de lo que acababa de crear, se distrajo perfeccionando al primer caballo.

Que si esa crin todavía podía ser más bonita
Que si un poco más alto para que imponga más
Que mira tú qué ojos más profundos…

Al verlo tan obsesionado, Deméter perdió el interés.

Así, el caballo se convirtió en un símbolo de esa pasión desbordada y obsesiva que seguro que has experimentado alguna vez; una tan fuerte que ni los dioses podían controlar del todo.

Y el tridente de Poseidón, en la única herramienta capaz tanto de crearla como de intentar orientarla hacia el camino deseado.

Porque la obsesión es buena (sin ella, no habría caballos)
Pero también puede ser mala en exceso (a Poseidón le hizo perder a Deméter)

✑ Hoy te cuento los que se han convertido en mis 2 tridentes principales (uno mental y otro estratégico) para enfocar mi pasión por la escritura hacia resultados.

(Si digo “estrategia” respira: no es un excel con 47 pestañas. Es un mapa para no perderte).

Por qué escribir y publicar en internet hoy es una de las mejores cosas que puedes hacer por aquello que te obsesiona

(Aunque es bueno que lo hagas con cierta estrategia).

En los últimos años me he cruzado gracias a este proyecto con dos arquetipos de autores:

  • Los que traen una mentalidad profunda y quieren escribir con poso, normalmente artículos muy profundos o un libro (da igual si es ficción o no ficción) porque les apasiona escribir y tienen mucho respeto por lo que consideran las ‘buenas formas’.
  • Los que vienen con una mentalidad más expansiva. Suelen ser emprendedores o freelance a los que también les gusta escribir y se les da bien y quieren aprovechar esa destreza para generarse oportunidades (en forma de clientes, divulgar su negocio, crear comunidades…), pero a menudo lo hacen comprando las fórmulas de otros.
  • Los primeros suelen pecar de maximalistas en sus buenas intenciones: escriben con rigor, dedican miles de horas… pero no tienen medios ni saben cómo luego conseguir que les lea nadie.
  • Los segundos suelen pecar de maximalistas, pero en los medios: son como un adolescente semanas antes del baile de fin de curso, cambiando de ropa y grupo de amigos movido solo por el miedo a no agradar.
    • Publican en mil plataformas, se suman a la moda de turno con buena intención pero 0 mirada a largo plazo… y pueden conseguir lectores pero tienden a quemarse o quedar atrapados por la masa homogeneizadora que hoy es internet.

No sé si te ves en un sitio u otro.
Quizá más bien en un punto intermedio, como yo hace unos años.

Lo que tengo claro es que ambos perfiles y todos en general tenemos al escribir en internet un campo de entrenamiento precioso en el que ejercitar, dar forma y asentar nuestras ideas mientras…

✤ A la vez que construimos oportunidades a nuestro favor.

Publicar no es “hacer marketing”; es poner tus ideas a trabajar para que pasen cosas como…

  • Llegar a lectores que —si aportas— se quedan.
  • Aparecen clientes y colaboraciones (sin necesitar 50k seguidores).
  • Te invitan a pódcast, a dar clases y a participar en medios.
  • Construyes autoridad y un archivo de puntos de vista que habla por ti cuando tú no estás.

Para que eso pase, sin embargo, con el paso del tiempo y de forma casi inconsciente me he armado de 2 tridentes que te presento a continuación:

🔱 Tridente 1 (el mental): tres ideas que enfocan tu mentalidad al escribir

  1. Escribe para los demás, no para ti.

    Hay mucha gente escribiendo para sí misma en público. Eso es más autoayuda que comunicación. No está mal, pero veo muy poca gente dejando huella haciendo eso. Si publicas online, escribe para aportar con claridad, utilidad, perspectiva.

    Desde tu perspectiva e incluso contando lo que te pasa si quieres, sí, pero piensa que ni a ti te interesa lo que escribes en tu diario algunas veces.

  2. Busca a tu audiencia (no esperes a que te encuentre).

    Mi historia personal va de eso: empecé escribiendo para la audiencia de otros (en medios). Lo que me cambió fue construir mi propio espacio con mis lectores: decidir dónde y cómo quería ser encontrado y qué quería entregar.

  3. No gana siempre quien escribe “mejor”, sino quien conecta.

    Siempre habrá gente que escriba mejor que tú, y gente que te parezca que escribe mal pero que ves como es leída por todo el mundo. Eso duele a ese profesor con monóculo que tenemos todos en forma de ego, pero te libera cuando lo aceptas: la diferencia está en la intención con la que haces las cosas, no en la perfección.

🔱 Tridente 2 (el estratégico): diseña tu ecosistema mínimo de publicación

Como te decía antes, muchos autores se centran en escribir profundo en un solo sitio (error, difícil que les lean) y otros lo hacen en mil sitios y probando cualquier tendencia con el fin de buscar aprobación como si fueran un adolescente antes de la fiesta de fin de curso.

Para evitar un extremo u otro desde hace tiempo sigo este mix de publicación, que recomiendo a todo el mundo:

※ Antiposdata antes de continuar: de todo esto, pero con una visión mucho más profunda, va mi formación ECO30, donde te muestro cómo montar tu ecosistema de escritura en 30 días paso a paso.

1) Elige al menos 1 plataforma de descubrimiento

El escaparate para que nuevos lectores te vean a menudo y rápido.

→ X/TwitterLinkedInSubstack NotesInstagram (menos ideal si basas tu trabajo en texto) son plataformas de descubrimiento.

Cómo elegir: valora aspectos como dónde está tu público hoyfricción para publicar 3–5 veces/semana, donde recibas feedback de calidad (respuestas, DMs, leads), o su relación señal/ruido.

Empieza con 1 plataforma de descubrimiento. Según te veas, puedes ampliar a más.

2) Escoge una plataforma de conexión

Tu newsletter. Control, confianza y constancia.

→ He usado y te puedo recomendar Systeme, Kit, MailerLite, Ghost… y sí, también Substack, aunque solo de manera inicial para esto.

Fija frecuencia (semanal/quincenal), estructura clara y CTA hacia donde enviarás a tus lectores.

3) Escoge un espacio de desarrollo de ideas (tu imán evergreen)

Piensa en este espacio como una casa para tu pensamiento: piezas que permanecen y atraen.

→ Blog y web propiaGhostSubstackMediumun canal de YouTube…

Prioriza aquí:

  • Publicar guías/ensayos/casos.
  • URL limpias, categorías, SEO básico.
  • Desde aquí destilas esas ideas hacia redes y newsletter.

Puede que me preguntes… “Y Víctor… ¿Substack no me puede valer para todo esto y me quito de líos?”

Substack puede ser una plataforma cómoda y adecuada para muchos porque combina la pata de descubrimiento (notes) con la de ideas (al quedar abierto en tu publicación) con la de conexión (envíos de email y chat), pero a largo plazo poner todos los huevos en la misma cesta no es lo mejor y te recomendaría cuanto menos diversificar en un espacio más.

3+1) Libro, el lugar donde dejar en negro sobre blanco tu visión

Tu biblia de posicionamiento. No empieces por aquí: llega cuando tengas varias piezas nucleares probadas con lectores.

Eso sí, es un elemento magnífico y ya sabes que en el Club vamos a trabajar en noviembre en un reto de escritura de 30 días donde podrás desarrollar tanto tu libro como tu hábito de escritura para otros espacios.

Víctor Millán

Deja una respuesta