La psicología de los personajes en novela es un tópico central de la creación literaria. En tiempos antiguos, Aristóteles ya afirmaba que la ficción imitaba la realidad y se servía de la psicología humana para crear sus argumentos.
La psicología de los personajes es su dimensión emocional, aunque también abarca la capacidad de razonamiento, la memoria, la conducta y la voluntad, entre muchos rasgos propios de la naturaleza humana.
Algunas novelas se enfocan más en la parte social de la psicología, otras abordan el tema sobre cada individuo en particular.
En todos los casos, trabajar sobre la psicología de los personajes en novelas y otras narraciones es una clave que no puedes dejar de tener en cuenta si deseas crear un texto memorable.
¿Te gustaría sacarle el máximo provecho al aspecto psicológico de tus personajes? Continúa leyendo y descubrirás qué se esconde tras la imagen superficial de los caracteres literarios.
Psicología de los personajes en novela
La novela es el tipo de obra literaria más productivo cuando quieres ahondar en la psicología de los personajes. Esto se debe a que es un género literario compuesto de obras más o menos extensas, de cien, doscientas y hasta miles de páginas.
La psicología de los personajes es el desarrollo de su realidad interior mediante descripciones y, sobre todo, acciones que denuncian características personales profundas.
Psicología de un personaje literario
La psicología de un personaje literario es terreno fértil para conmover a los lectores. Un personaje con emociones intensas demuestra su dimensión humana y está listo para empatizar con la audiencia o ganarse su antipatía.
La psicología de los personajes en novela es uno de los rasgos más destacados por la crítica y permite separar los personajes planos de los redondos y crear rasgos apropiados para cada tipo.
Evolución psicológica de los personajes
Los personajes redondos son aquellos que evolucionan, que tienen un arco narrativo con fuertes variaciones, altibajos notables y momentos bien identificables en su historia de vida.
La evolución psicológica de los personajes acompaña sus cambios de estado y se manifiesta como una consecuencia de lo vivido, al tiempo que deja marcas en su manera de actuar.
Qué es la psicología de un personaje de ficción
Como habrás notado, la psicología de un personaje de ficción es la llave que puede abrir los corazones de tus lectores. Elaborar un buen trasfondo psicológico para el protagonista y los demás personajes de tu novela enriquece la dimensión humana de la obra.
Cómo desarrollar la psicología de un personaje literario
La manera más simple de tratar la psicología de los personajes en novela es hacerlos tan humanos como sea posible, imitando rasgos de personalidades famosas, reales o ficticias, de gente que conoces y, en general, de cualquier ser humano cuyos atributos te parezcan interesantes desde un punto de vista literario.
Si la psicología de tus personajes es demasiado rebuscada, extravagante y contradictoria al extremo, será más difícil darle verosimilitud a la narración.
Trabajar la psicología de los personajes implica moverse junto a esa delgada línea que separa lo conocido de lo novedoso, esa frontera que existe entre lo original y lo trillado.
Psicología de los personajes en novela: guía paso a paso
¿Quieres indagar en lo profundo de la mente de tus personajes? Sin dudas, resolver los aspectos psicológicos de los actores de tu novela te permitirá empatizar con más lectores y mantenerlos enganchados leyendo.
Este tutorial te da simples trucos para potenciar la psicología de tus personajes.
#1. Explorar el conflicto interno
Todo ser humano convive con una tensión interna entre el deseo y la realidad, entre lo bueno y lo malo, entre el pasado y el presente…
Nuestra manera de enfrentar esta tensión se expresa en emociones y acciones concretas: frustración, alegría, viajes épicos y actos de heroísmo son solo algunos ejemplos.
Un personaje sin conflicto interno carece de interés en sí mismo y solo sirve para acompañar a otro que sí desarrolle una psicología profunda a lo largo de la obra.
#2. Incluir detalles cotidianos de la vida de los personajes
Esta estrategia te permite llenar vacíos de la trama al mismo tiempo que humaniza a tus personajes. Los detalles cotidianos en la vida del protagonista dan coherencia a lo narrado y te ayudan a empatizar con los lectores.
Hablar de la cotidianidad de un personaje es lo más habitual en biografías de personalidades destacadas de la humanidad. Suetonio, por ejemplo, describe multitud de aspectos de la vida privada de los emperadores romanos en su obra Doce césares.
#3. Plantear decisiones morales y contradicciones
La moral de un personaje se encarga de clasificar lo que está bien y lo que está mal. El terreno moral es complejo y siempre contradictorio.
La moral más difundida en Occidente es la cristiana. Conforme a ella, las acciones de los seres humanos deben ser juzgadas al final del relato. Esto quiere decir que la manera de actuar de los personajes trae consecuencias en su vida y en la de los demás actores de la historia y esas consecuencias deben ser valoradas en el desenlace.
#4. Buscar las motivaciones profundas de las acciones
Si un personaje está bien planteado, detectar sus motivaciones debería ser más o menos sencillo. El Quijote está motivado por el deseo de aventuras, el afán de justicia y la gloria militar.
Vito Corleone está motivado por el amor a su familia, su deseo de proveerla y protegerla de manera permanente.
Entonces, si quieres crear personajes memorables por su psicología, dales motivaciones trascendentes, móviles irrenunciables para actuar de una manera determinada con constancia.
#5. Crear un background sólido para tus personajes
Este recurso es bastante popular. Suele desarrollarse mediante fichas que organizan las características de cada personaje describiendo su trasfondo, su origen y todos los detalles posibles.
No es necesario que toda esa información esté presente en la versión final de la obra, pero contar con ella te dará un amplio margen de acción para narrar las acciones de cada personaje con verosimilitud y coherencia.
Ejemplos de psicología de los personajes en novela
Algunas novelas son más psicológicas que otras. Aquí tienes algunos ejemplos de escritura sobre la psicología de los personajes.
#1. Obras de Franz Kafka
En La metamorfosis, por ejemplo, el protagonista desarrolla un extenso monólogo en el que se pregunta sobre sí mismo, sobre su valor como ser humano, sobre su modo de vivir y sobre la situación excepcional en la que se encuentra desde la mañana en la que comienza el relato.
#2. Obras de Camilo José Cela
Entre otras novelas del autor, La familia de Pascual Duarte es el crudo ejemplo de la psicología perturbada del protagonista. Las acciones que realiza Pascual Duarte son drásticas y demuestran sus emociones desenfrenadas.
#3. Obras de Julio Cortázar
Quizás la obra de Cortázar que contiene más desarrollos psicológicos de los personajes sea Rayuela, dada su extensión y la riqueza de caracteres humanos que se presentan al lector.
Psicología de los personajes en novela: los tres pilares
¿Quieres dotar a tus personajes de un trasfondo intelectual y emocional profundo? ¿Te gustaría crear caracteres literarios que cuestionen la condición humana?
Sigue estos consejos:
#1. Definir las motivaciones de un personaje
Un buen personaje siempre tiene un gran motivo para actuar, una razón de ser para sus acciones y sus decisiones. Este móvil puede ser más o menos explícito, pero debe estar presente en la psicología del protagonista y de su antagonista.
#2. Evolución psicológica de los personajes
Los actores destacados del relato, como el héroe y el villano, deben ser personajes redondos.
Esto significa que su arco narrativo no se mantiene estático, tal como se esperaría en un personaje plano (el sirviente, el confesor, el juez imparcial, etc.), sino que atraviesa por distintas etapas, altibajos que cambian su ser interior a lo largo de la narración.
#3. Hacer fichas de personajes
Las fichas de personajes son un recurso clásico para sistematizar sus rasgos, verlos con claridad y organizarlos de manera armoniosa. Las fichas sirven para atribuir características variadas opuestas o complementarias entre los distintos actores del relato.
La información de las fichas no debe reflejarse por completo en la versión final de la obra, pero es indispensable contar con ella.
¿Estás listo para escribir personajes profundos que se ganen el corazón de tus lectores? ¿Cuál es tu personaje favorito por sus rasgos psicológicos? ¿Agregarías un detalle más a nuestra lista? ¡Te leemos con muchísimo gusto en los comentarios, estamos listos para dialogar contigo sobre este apasionante aspecto de la creación literaria!



















