Los influencers ayudaron al presidente Donald Trump a ganar las elecciones presidenciales. Ahora, van a obtener una recompensa por ello en sus declaraciones fiscales.
Como parte de la política de Trump de «no gravar las propinas», los creadores de contenido digital podrán solicitar una deducción fiscal el próximo año sobre la parte de sus ingresos que proviene de las propinas, según ha confirmado un portavoz del Tesoro a Business Insider.
En un borrador de la lista de profesiones que cumplen los requisitos, facilitado a BI y publicado por primera vez por Axios, el Tesoro describe a los creadores de contenido digital como personas que «producen y publican en plataformas digitales contenido original de entretenimiento o impulsado por la personalidad, como transmisiones en directo, vídeos cortos o podcasts».
Como ejemplos, citan a los streamers, los creadores de vídeos online, los influencers de las redes sociales y los podcasters.
Muchos influencers obtienen la mayor parte de sus ingresos de la publicidad o de acuerdos con marcas. Sin embargo, algunos, como los streamers de Twitch y los creadores de OnlyFans, se inclinan por las suscripciones y las propinas.
Lo que constituye una ‘propina’ en las redes sociales puede ser menos concreto que en la cuenta de un bar o un restaurante. La mayoría de las plataformas de redes sociales ofrecen algún tipo de propina con diferentes nombres. En Twitch, se denominan ‘bits’. En TikTok, se llaman ‘regalos’ y en YouTube, ‘Super Chats’. Las propinas son habituales en OnlyFans, donde los creadores ofrecen ‘menús de propinas’ para que los espectadores paguen por contenido personalizado o videochats.
‘No gravar las propinas’ fue una de las principales promesas económicas de Trump durante la campaña electoral de 2024 y uno de los cambios fundamentales del código tributario incluidos en la ‘Big Beautiful Bill’ (Gran y Preciosa Ley) que el Congreso aprobó en julio.
En virtud de la nueva ley, los trabajadores de profesiones que «habitualmente y de forma regular» reciben propinas podrán solicitar una deducción por estas de hasta 25.000 dólares. Esa deducción se elimina gradualmente para las personas que ganan más de 150.000 dólares al año, o para las parejas casadas que ganan 300.000 dólares al año.
Los que más ganan en Twitch o TikTok, que ingresan millones al año, no podrán acogerse a ella, pero es probable que sí puedan hacerlo los influencers menos famosos de clase media.
A diferencia de otras partes del proyecto de ley, esta entrará en vigor rápidamente: los trabajadores que cumplan los requisitos podrán solicitar la deducción por las propinas que hayan recibido este año cuando presenten sus declaraciones de impuestos a principios del año que viene.
La política es temporal y expirará después de 2028, aunque el Congreso podría decidir prorrogarla o convertirla en permanente en el futuro.
La ley exige que el Departamento del Tesoro publique una lista definitiva de las profesiones que pueden acogerse a la deducción en un plazo de 90 días a partir de la aprobación del proyecto de ley.
Otras profesiones incluidas en el borrador de la lista son las de los trabajadores del sector de la restauración, los bailarines y músicos, y los del sector hotelero.

















