De 0 a 3 millones de € – Mi historia como empresario dentro del mundo del SEO

Soy Mario Armenta y, aunque hoy puedo decir que he facturado más de 10 millones de euros en Internet, mi historia no empezó en una incubadora ni con un máster de negocios.

Empezó en una fábrica de muebles de Ciudad Real, entre serrín, barniz y jornadas de 11 horas.

Espero que esta historia te inspire y sirva de motivación.

Por lo menos esa es la intención del autor en el momento de escribir el artículo.

Bien.

Con 16 años dejé el instituto para trabajar allí. Estuve cinco años levantándome a las 7 de la mañana, de lunes a sábado. Podría decir que era un sacrificio, pero la verdad es que esa etapa me enseñó algo que después sería mi mayor ventaja: disciplina.

La capacidad de trabajar todos los días, sin excusas, aunque no sea lo que más te apetece hacer en ese momento.

Por las noches, después del turno, encendía un portátil medio destartalado.

Mientras otros jugaban, yo intentaba entender cómo funcionaba Internet: los blogs, los anuncios de AdSense, los foros… La blogosfera de aquel momento era todo un misterio para mí y quería saberlo todo…

La primera vez que gané 3 euros con Google Adsense supe que había encontrado una oportunidad única de salir de donde estaba…

Si podía ganar 3, ¿por qué no 300, 3.000 o más?

Ese sencillo pensamiento para mí, aquel día a las 3 de la mañana en mi habitación, que tan solo estaba iluminada por la luz del ordenador, fue la semilla que lo cambió todo.

De chapuzas digitales a profesional del SEO

Durante años hice de todo: blogs en Blogspot, foros, vender enlaces, diseñar webs baratas, hasta un juego de navegador que nunca despegó.

No ganaba mucho, pero cada intento era una clase práctica.

En 2012 me despidieron de la fábrica y, en lugar de hundirme, lo sentí como el empujón que me hacía falta para cambiar mi vida de una vez por todas, de dejar de postergar, de procrastinar.

Me formé en SEO profesional y empecé a trabajar para startups. Allí entendí que había gente viviendo muy bien con un portátil y una buena conexión.

Monté mi propia agencia de SEO y diseño web.

No tenía miedo de aceptar retos: si un cliente pedía un theme de WordPress desde cero, le decía que sí y aprendía a hacerlo sobre la marcha. Cada cliente era mi nuevo maestro y cada proyecto un máster único que me hacía un poco mejor, frente al teclado.

Y un buen día nació Publisuites

En 2014 me ofrecieron entrar en un proyecto: Publisuites, un marketplace de compra y venta de posts patrocinados.

Era un proyecto absolutamente incipiente y solo una promesa de que algún día me daría el suficiente dinero como para vivir de él.

Mi «único» trabajo era levantarlo y hacerlo grande.

Entré con 8.000 € como socio capitalista. El primer mes facturamos casi 3.000 €, pero pronto se estancó.

A los seis meses mi socio perdió el interés, y acabé comprando el 100% de la empresa por 15.000 € más. Ahora, a toro pasado, puedo decir que fue una de las mejores decisiones de mi vida.

Los primeros números no fueron ninguna locura:

  • En 2014 facturamos → 27.000 €
  • En 2015 → 87.000 €
  • En 2016 → 160.000 €

Pero ahí entendí algo: cada hora que invertía en Publisuites, crecía. Aposté todo y dejé mi agencia de SEO y diseño web. En ese momento entendí el poder del foco.

El gran salto llegó en 2017, cuando un cliente quiso invertir 100.000 € en 2 meses.

Nadie se había atrevido a gestionarlo antes. Yo contraté a dos personas, trabajé 12 horas al día y casi me da un ataque de ansiedad por miedo a fallar. Pero lo logramos.

De ahí nació el Managed Service, un servicio llave en mano para clientes grandes, que terminó representando casi el 50% de la facturación, cerca de 1,5 millón de euros anuales.

Aquel “side project” de nicho se convirtió en una empresa real:

  • Un equipo de 21 empleados más decenas de freelances.
  • Más de 300.000 usuarios registrados.
  • Un crecimiento que nos llevó a facturar 2,9 millones en 2021, el año que vendí.

La venta que lo cambió todo

Después de 7 años, yo estaba agotado. Creo que ser un emprendedor de alto rendimiento de forma constante (y más en el competido mundo del SEO) lleva esa consecuencia inherente al crecimiento: es absolutamente agotador, tanto física como mentalmente.

El día a día me había quemado y sentía que ya no aprendía nada nuevo. Tenía claro que Publisuites debía seguir, pero sin mí.

Confié en Joshua Novick de Bondo Advisors, que encontró a los compradores adecuados. Tras un año de negociaciones, Prensa Ibérica compró Publisuites en diciembre de 2021.

Recuerdo perfectamente el día de la firma:  me entregaron un cheque con 7 cifras y 6 ceros .

Lo llevé en el bolsillo del abrigo en el AVE de Madrid a Ciudad Real. Miraba por la ventana sin creérmelo. Pensaba: “me he pasado el juego de emprender”.

Pero al día siguiente me levanté a la misma hora de siempre, encendí el ordenador y sentí un vacío enorme. Había trabajado tanto para llegar hasta ahí… y de repente ya no tenía nada que hacer.

Pasé por una crisis existencial de meses. El dinero estaba en la cuenta, pero me faltaba un propósito.

Por suerte, fue pasajero. Volví poco a poco a Internet: a crear, a lanzar proyectos, a divulgar lo que sabía.

Creo que este es otro de mis aprendizajes: un emprendedor no deja de serlo por vender su empresa. Sigue «envenenado».

Lo que me dejó Publisuites

Más allá de los millones, Publisuites me enseñó cosas que no se aprenden en ninguna escuela de negocios:

  • Escuchar a los clientes con dinero: son los que te enseñan dónde está el siguiente nivel. Tienen dinero, pero no tienen tiempo para usar tu herramienta o tu plataforma, quieren el producto ya hecho y listo para usar.
  • Delegar pronto: si lo haces todo tú, tu negocio se estanca o muere contigo.
  • Los KPIs importan: cada área necesita tres métricas claras, ni más ni menos. Y obsesión, cada mes hay que revisarlas y tratar de mejorarlas.
  • Ordena tu empresa como si fueras a vender mañana: contratos, contabilidad, legal… todo en su sitio. Así podrás retirarte en algún momento, aunque de primeras dé pereza hacerlo todo bien.

Entonces… ¿en qué emprendo a día de hoy?

Tras vender, me prometí no volver a montar una empresa grande con decenas de empleados. Ahora prefiero proyectos ligeros y ágiles.

  • MBAGratis.es: un curso completo de emprendimiento con más de 50 clases en vídeo, totalmente gratuito.
  • Overtracking.com: mi SaaS de analítica web sin cookies, con mapas de calor respetuosos con la privacidad.
  • TheOpenProjects.io: mi newsletter para emprendedores donde analizo modelos de negocio y comparto aprendizajes.

Lo que más valoro hoy no es la facturación, sino la libertad: poder decidir en qué trabajar, viajar, pasar tiempo con mi familia y, sobre todo, mantener la curiosidad viva.

No tiene nada que ver tener que emprender «por fuerza» y hacer cosas que sabes que tocan VS hacer las cosas solo porque ese día te apetece hacerlas.

Son universos totalmente distintos, aunque solo podrás llegar ahí con mucho trabajo, talento y una pizca de buena fortuna.

Consejos para personas que empiezan a emprender en Internet

Cierro este post con lo que a mí me funcionó:

  • Un proyecto bien trabajado vale más que diez a medias.
  • Sé curioso. Aprende marketing, ventas, diseño, lo que haga falta. Cada habilidad es una nueva oportunidad para ganar dinero.
  • Escucha de verdad a los clientes. Ellos te dicen dónde está el valor.
  • Cumple cada promesa. La confianza es el mejor activo de un negocio.
  • Lanza rápido. Mejorar sobre la marcha siempre es más rentable que esperar a tenerlo perfecto.

Al final, emprender no va de dinero. Va de tiempo y libertad. Los ceros en la cuenta importan, sí, pero lo que compras con ellos —tranquilidad, margen para crear y decidir tu vida— es lo que realmente vale la pena.

Espero que mi historia te haya podido inspirar 🙂

Mario Armenta.

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