Las ideas aparecen cuando te estás formando

Tengo varias formaciones a medias

Por unas cosas o por otras las voy aplazando y así no avanzo.

No invierto en mi.

Pero siempre que me he metido en un aula, o matriculado en un curso, fluyen por mi cabeza ideas originales, soluciones creativas y planes de negocio.

No sé si te pasa, pero a mí sí.

En cuanto empiezo a aprender algo nuevo —de verdad, en serio, sin distracciones— me estalla la cabeza.

Ideas.
Soluciones.
Proyectos que no había visto antes.
Modelos de negocio. Mejoras. Cambios.

Es como si abrir un libro, apuntarme a un curso o sentarme frente a un profesor encendiera una cadena eléctrica de conexiones que estaban dormidas.

Y, sin embargo…
Tengo varias formaciones a medias.
Cursos pausados.
Clases a las que dejé de asistir.
Libros con el marcador clavado en la página 34.

No porque no fueran buenos.
No porque no sirvieran.
Sino porque me desconecté.
Me distraje. Me puse a hacer otras cosas. Lo urgente ganó.
Y apagué la chispa.

Y ahora me doy cuenta: cuando dejo de formarme, también dejo de tener ideas.

No lo digo en abstracto. Lo noto en lo concreto:

  • Cuando estoy aprendiendo algo nuevo, empiezo a anotar cosas. Muchas.
  • Mi cabeza se llena de “¿y si…?”, “podría hacer…”, “esto serviría para…”.
  • Todo parece más posible.
  • Las conexiones aparecen solas. Las piezas encajan.
  • Y no es porque el curso sea milagroso. Es porque estoy expuesto al conocimiento. Y eso me activa.

Cuando me formo, pienso diferente.
Cuando no, entro en bucle.
Trabajo con la misma lógica, los mismos recursos, los mismos errores.

Pero hay una trampa sutil:
Creemos que para volver a tener ideas, necesitamos inspiración.
Cuando en realidad, necesitamos formación activa.

No aprender por obligación.
No acumular PDFs.
No ver videos a 1.5x velocidad para sentir que “ya lo hicimos”.

Hablo de formarse de verdad.

Meterse. Estar presente. Exponerse al choque de ideas nuevas.
Dejar que alguien que sabe más que tú te rete.
Tomar notas. Hacer preguntas. Volver a ser aprendiz.

Ahí es donde nace la energía.
Ahí es donde aparecen las ideas.

Y sí: tengo varias formaciones a medias.
Y sí: sé que si las retomo, vuelvo a prender el motor.

Así que este post es un recordatorio para mí.

Y tal vez para ti también:

No te falta inspiración. Te falta formación en serio.

Y cuando te la das, cuando te permites aprender con intención, las ideas vienen solas.

Volver a estudiar no es un retroceso. Es una provocación creativa.

Y yo, por lo menos, ya tengo claro que quiero volver a encender ese fuego.

Mañana miércoles publicaré publicaré una entrevista con  Veronica Llorca-Smith  autora del Curso de Substack 360: Estrategias de crecimiento y monetización.

Este es uno de los cursos que tengo a medias y que me propongo terminar esta misma semana.

Yo de ti no me perdería la entrevista.

Sixto Arias

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