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5 claves que aprendí siendo freelance

A lo largo de los últimos veintitantos años trabajé de manera independiente, brindando servicios freelance de consultoría y capacitación en tecnología informática, y tuve clientes de todo tipo y color.

Tuve una oficina en el corazón de Belgrano (un barrio en la Ciudad de Buenos Aires) durante dos años, durante otros dos años trabajé algunos días fijos en espacios de co-working, para algunos proyectos trabajé en oficinas de los clientes y lo que me funcionó y elijo es tener mi oficina en casa.

Gracias a los problemitas que siempre surgen cuando tenés un negocio, aprendí -a la fuerza- algunas cosas que me ayudaron a cambiar mi perspectiva y que pienso que te podrían servir a vos, que estás emprendiendo tu propio camino.

 

5 claves que aprendí siendo freelance

 

1) Cobrar SIEMPRE el 50 % por adelantado

Durante los primeros años buscaba un “buen momento” para mencionar el tema de la cobranza y, en la mayoría de los casos, solamente me parecía oportuno cuando el cliente me preguntaba. Sin embargo, un poco cansada de trabajar mucho y cobrar muy tarde, tuve la brillante idea de poner un párrafo en todas mis propuestas de servicios que decía: “Forma de facturación: 50% por adelantado, contra aceptación de la presente cotización. Forma de pago: mediante transferencia bancaria (datos de la cuenta al pie)”.

Y sucedió la magia. Con una acción tan simple esto fue lo que ocurrió:

Reduje casi al 100% los clientes deudores… ahora tenían que pagar primero y ver después.
Logré que me respeten más. Resulta que está muy bien visto que me manejara con mayor seguridad y firmeza.
Normalicé mis propios pagos, me puse al día y recuperé mi tranquilidad.

2) Analizar lo que el dinero significa para mí

Esto me ayudó a:

  • Definir claramente mis condiciones de pago, y explicitarlas en los e-mails o incluso mencionarlas en las reuniones con mis clientes.
  • Darle seguimiento a los pagos y reclamar por lo que me corresponde: el pago por mi trabajo en tiempo y forma.
  • Como te contaba, antes me avergonzaba la situación de hablar de plata, pero ahora pienso “Time is money… aunque no sólo mi tiempo es dinero sino que mis conocimientos y mi experiencia valen.
  • Darle al dinero la importancia justa que merece. Ni más, ni menos.

Te recomiendo el libro “Padre Rico Padre Pobre”, de Robert Kiyosaki. Sin dudas cambiará tu manera de entender el dinero y el trabajo, PARA SIEMPRE.

3) Saber decir NO

Ser asertiva es lo mejor y más valioso que aprendí de mi negocio. Existen clientes que tiran y tiran de la soga. Y si pueden, tiran un poquito más…

  • Te llamarán en cualquier horario (incluso de noche!!) para un cambio urgente.
  • Te pedirán que vayas a verlos a su oficina/empresa/domicilio para mostrarte un detalle que llevará 10 segundos, lo mismo que podrían decirte por mail, teléfono, whatsapp…
  • Negociarán tus precios hasta hacerte sentir un esclavo de la edad media.
  • Jugarán una y otra vez, y otra vez, y otra vez, con tu tiempo.
  • Regatearán aún más.
  • Y un poquito más.
  • Todo lo anterior (y muchísimo más) ocurrirá a menos que sepas decir… ¡¡NO!!

4) No poner en riesgo mi PAZ INTERIOR

Opino exactamente lo mismo que decía Sergio Fernández en una de sus conferencias. Cada vez que me llega un trabajo o cada vez que tengo que tomar una decisión, me hago unas simples preguntas: ¿Esto va a alterar mi paz interior? ¿Vale la pena? ¿Si hoy fuera el último día de mi vida, me gustaría pasarlo haciendo este trabajo? Estar tranquila con vos misma es lo más importante, y además, ¿no era exactamente por esa razón por la que elegiste trabajar por tu cuenta?

Sergio Fernández es autor de “Vivir sin jefe. El libro que hará que ames trabajar por tu cuenta”.

5) No, no lo necesitás para ayer

Y posiblemente tampoco para mañana, y seguramente tampoco lo necesitás para dentro de 5 días. Vivimos en una época en que las urgencias (As Soon As Possible o A.S.A.P.) nos acechan detrás de cada esquina. Parece como una especie de necesidad el tener a la gente en una tensión continua, pensando que quizás así pasa más desapercibida tu falta de previsión. ¿Te suena?

Yo no creo en las urgencias, o, debería decir, creo muchísimo en la planificación, en la tranquilidad, y sólo un poquito en las urgencias. ¿Te fijaste que si ponés una palabra en negrita resaltará por encima del resto? Ahora, pongamos dos en negrita. Bien. Ahora pongamos 10 en negrita. Bien. Ahora pongamos 50 en negrita. Mmm, parece ser que ya nada se destaca ni es relevante. Bueno… con las urgencias pasa lo mismo.

6) ¡BONUS-TRACK! Estoy acá para enseñar, aprender, crecer, soñar, ayudar y pasarla bien.

En estos años trabajé para más de 250 clientes, tuve la oportunidad de conocer a muchas PERSONAS. A veces nos olvidamos de que quien tenemos frente a nosotros es un ser humano con necesidades, ilusiones, habilidades, experiencias, sentimientos, conocimientos… y caemos en la trampa de pensar que no tenemos algo que aprender de cada una de ellas y de cada una de las situaciones que la vida nos trae. Estoy contenta y satisfecha sabiendo que de cada persona que pasó por mi vida laboral, gané un aprendizaje personal. También estoy satisfecha de haber entendido que no existe una separación entre vida laboral y personal. Hay una vida, punto.

Puedo, y debo, pasarla bien, compartir, enseñar, crecer, aprender, soñar y ayudar con todas y a todas las personas que tenga la suerte de cruzarme en mi camino.
Seguimos conversando a la distancia… ¡gracias por leer hasta acá! Espero que este artículo te haya resultado interesante 🙂

Hasta la próxima!… Sandra

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